Novela corta dedicada a narrar el impacto que provoca en una aristocrática familia alemana del Báltico, el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914. El comienzo de las hostilidades les sorprende en su casa de verano, disfrutando de las vacaciones y, de inmediato, el padre, director de un banco, parte hacia el frente. Su mujer y su hijo, un niño de once años, así como el resto de la familia y el servicio se quedan en el tranquilo rincón campestre donde descansaban, aguardando noticias, inquietos ante el curso de los acontecimientos. La obra destaca por su acertada ambientación que contrasta la serena belleza del paisaje donde transcurre la acción con la ansiedad interior que conmueve a los protagonistas.