La sombra narra el descenso a la locura del doctor Anselmo (trasunto de Fausto), presa de los celos enfermizos que le provoca un retrato del príncipe troyano Paris. Convencido de que su mujer, Elena, lo engaña, crea un rival fruto de su imaginación en un delirio cargado de claroscuros. Así, la sombra de Paris, surgida del lienzo, se materializa en un personaje decimonónico, vivo a ojos de todos, que representa el tormento de Anselmo y desata su violencia, fluctuando entre lo real y lo fantástico, la cordura y la alucinación, el afecto y la obsesión.
Primera novela corta de Galdós, La sombra --que en esta edición se acompaña de los textos breves Celín, Tropiquillos y Theros, en los que también indaga en cuestiones sociales de la época con elementos simbólicos-- anticipa el genio y la modernidad de uno de los grandes escritores del siglo XIX, con claras influencias de Edgar Allan Poe y E.T.A. Hoffmann.
Benito Pérez Galdós nació en Gran Canaria en 1843. Con veinte años viajó por Europa como corresponsal y a la vuelta tradujo a Dickens a partir de las ediciones francesas. En 1873 empezó a publicar los Episodios Nacionales, obra que le granjeó una inmensa popularidad y que continuaría escribiendo a lo largo de cinco series y a la par que novelas como Fortunata y Jacinta (1887), Miau (1888), Tristana (1892), Misericordia (1897), El abuelo (1897), Casandra (1905), El caballero encantado (1909; Nocturna, 2024) y La razón de la sinrazón (1915). En 1897 fue nombrado miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Colaboró con diversos medios de comunicación y perteneció al Partido Progresista de Sagasta, al Partido Republicano y a la Conjunción Republicano-Socialista (con este último, fue diputado en las Cortes en las legislaturas de 1907 y 1910). En 1912 fue propuesto para el Premio Nobel de Literatura y un año después se quedó ciego. Murió en Madrid en 1920.